¿Cómo se hace?

12 de noviembre de 2014

Can - Tago Mago (1972)


There is a machine that came from Vienna that was just by accident, they found it. It was really helpful. It has nothing to do with metronome. It has nothing to do with playing on the click. We just... Our heart, our emotion was the timing, you know. Beautiful. Tal vez sean las nuevas dinámicas de socialización que aparecieron con los medios virtuales en los cuales uno hace al medio y eso nos empuje a tener que dar un juicio sobre todas las cosas; quizás la vida sea así y en el curso de habitar distintos micromundos, efímeros, nos veamos obligados a acelerar los procesos de reafirmación identitaria; también es muy probable que simplemente estemos atravesando un momento de estupidez supina. Lo cierto es que hay una tendencia a poner adjetivos grandilocuentes -como ese- a todo lo que nos atraviesa ordenándolo en una cosmogonía extrema de calificaciones; tal o cual cosa ocupan su lugar de acuerdo a si son lo mejor o lo peor del universo. Y no estamos hablando de la tibieza de no expresar una opinión o un gusto, sino de la ligereza con la que se dispensan estas exageraciones y de como decir que algo está simplemente "bien" no alcanza a cubrir el grado de satisfacción que toda obra debería producirnos. Y cuando decimos toda, es porque aún en las formas más efímeras o recientes de creación, pesan estas repartijas de valores, como un intento de dar fuerza a algo que tal vez por su propio peso no la tenga y ni siquiera sea su propósito tenerla. Si nos gusta un disco, será lo mejor del año, del mes, la hora más destacable entre todas las horas; por el contrario si no lo hace, será el oprobio, el depositario de una lapidación eterna expresada cada vez que podamos, y recién allí, cuando nuestro aporte se haya hecho, la obra estará completa. Participar de esta forma pareciera venir a suavizar las rugosidades de las diferentes superficies de placer (guiño-guiño) que no llegan a completar las insatisfacciones nacidas en otros ámbitos. Como acá, además de decir giladas, prestamos un servicio a la comunidad, les vamos a ahorrar este ejercicio horrible y denigrante porque la banda y el disco que hoy presentamos valen todo lo que se pudiera decir de ellos.
Ya hemos hablado de la escena alemana en el período que va desde finales de la década sesentina hasta casi el epílogo de la siguiente en la cual hace su aparición aquello que se denominaría (fanfarrias) Krautrock, una nomenclatura parida en forma peyorativa pero que fue tomada y reformulada en su variante identitaria positiva por aquellos a quienes intentaba mofar, en tu cara y en tu cancha. Esta movida interdisciplinaria de jóvenes que pusieron el grito en el cielo allá por el '68, porque no vas a ser tan carnero de ir a contramano de un mundo donde los pibes estaban haciendo uso del poder de la juventud para revelarse contra sus padres, las autoridades pertinentes y un sistema que los reprimía y excluía en la toma de decisiones. En Alemania esto se tradujo en discutir los cimientos de la reconstrucción que había tenido el país tras la Segunda Guerra. En lo musical, la batalla era contra las expresiones artísticas supuestamente juveniles que tenían más de viejo que de frescura en su discurso, imaginen algo como Palito Ortega y el Club del Clan de nuestra tierra. Desperdigados en diferentes ciudades aparecieron Kraftwerk y su sucursal Neu!, el colectivo Amon Düül, Wim Wenders, Herzog, Popol Vuh, Emtidi, Bröselmaschine y siguen las firmas con agrupamientos que iban desde la comunidad al reclutamiento o la hermosa amistad desde niños. En el caso de Can (por lata, no por perro) la sucesión de fracasos institucionales por parte de Holger Czukay lo empujó a buscar el éxito fuera de los canales tradicionales en una oportuncrisis (matenme... por favor, matenme) y mientras estaba en ello conoció al guitarrista Michael Karoli, primero como discípulo después como compañero de aventuras, de lo que llamaron The Can junto a Irmin Schmidt en teclados, Jaki Liebezeit en batería y finalmente el negro con voz de negro Malcom Mooney sobre quien nos detendremos porque pese a que como Mao tenemos que dar el gran salto adelante, su ausencia explica la posterior presencia de un personaje divino. Tras el disco debut ("Monster Movie", 1969) y tras haber grabado un par de canciones del segundo ("Soundtracks", 1970) dejó la banda. Unos dicen que piró, otros que se fue a su país a hacer un spin off como Cleveland de Family Guy y, como él, regresaría luego. Nosotros nos quedamos con la primera porque nos gusta lo pintoresco más que lo real, así nos evitamos la amargura del escepticismo al que estamos confinados por el solo hecho de vivir en un mundo que claramente no funciona. Como Sergio Denis, la banda se había quedado repentinamente sin voz; con un recital vendido Holger y Jaki tomaban un café cuando vieron a un oriental rezando cual orate en la plaza de enfrente, toda gran ciudad tiene uno así. Le ofrecieron cantar y el muchacho, sea cual fuere su estado, se copó y al parecer tuvo la potencia de mil soldados bravíos sobre el escenario, mandó bastante fruta y esto a Can le CAN-ía (el humor...) como CAN-illo (Y hay peores) al dedo así que se lo quedaron; de esta forma "Damo" Suzuki completó con su voz el segundo disco. Finalmente vendría el tercer trabajo de la banda donde el Made in Japan se hizo cargo del micrófono.
La respuesta de Can al incordio musical con el Schlager era un mix de avant-garde a la velvet Underground con Jazz, minimalismo y psicodelia. La ida de Mooney los alejaba del soul y el funk que propiciaba la voz del muchacho, mientras que la participación de Suzuki descontracturaba y descontrolaba todo; teniendo en cuenta que "Tago Mago" tiene un trabajo de producción intenso que incluía el ensamblaje de sesiones informales, un cantante con tal autonomía era ideal para esta mecánica. Si escuchasen "Tago Mago" por primera vez en sus vidas, si se comprometiesen con la misión de terminarlo pese la primera incomodidad auditiva, estoy seguro que no podrían salir más de él. Porque es todo lo que propone la banda, en los esquemas rígidos que marcan los géneros al encasillarla, más la improvisación propia de un ámbito creativo con libertades y experimentación, es épico y lisérgico, es adictivo, es éxtasis, es trance, es belleza, es violencia, es una mezcla fantástica de sensaciones en donde el único hilo conductor es el la tensión generada por una obra completa, donde toda descripción, todo análisis, queda en segundo plano ante la sucesión de vibraciones, abstracciones y cavilaciones a las que nos lleva un disco al que no hay fama que le haga justicia. Así de mucho me gusta y frente a eso no queda más que rendirse y escucharlo cada vez que se quiera atravesar ese maremagnum musical para después guardarlo en el altar de las grandes músicas indispensables.

Tracks:

01. Paperhouse - 7:28
02. Mushroom - 4:03
03. Oh Yeah - 7:23
04. Halleluwah - 18:32
05. Aumgn - 17:36
06. Peking O - 11:37
07. Bring Me Coffee Or Tea - 6:46

Compresión: CBR 320 Kbps
Tamaños: 172 MB
Pass: somsopacifistas
Hongo y Honga fueron a nadar, Honga se ahogó, por quién lloraba Hongo?: "Mushroom" (Alt. Fan Footage crazy video mode) y "Paperhouse" (TV presentation o algoasíc)

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Opción 2

21 de octubre de 2014

The Deviants - Ptooff! (1967)


“En cuanto vemos nuestros sueños rotos, nos consume la nostalgia por el tiempo en que bullían dentro de nosotros, porque nunca fueron parte de la realidad, pero eran parte de nosotros”.  En qué mundo con la cabeza completamente cagada cabe la bizarra imagen de una piba contando con toda naturalidad que un amigo suyo le ofreció 50 lucas verdes para que pase la noche con otro amigo. Hay al menos quince cosas que están mal en esa anécdota, en la conclusión extraída por los participantes de la ronda. No hay posibilidad de retomar el acierto, la razón, si no es removiendo los cimientos mismos del sistema. Porque en un simple minuto televisivo hay no menos de tres o cuatro valores de esos que uno no negociaría jamás, en estado de ébola avanzado. -Viejo, esto es demasiado yo me bajo acá- una traición honrosa, alguien tiene que hacerlo, posicionarse en el otro lado de la batalla y no ser parte cotidiana de cosas así. El concepto de amistad, de respeto al prójimo, el espanto del valor monetario de una persona, la ridiculización de todo eso porque figuran la palabra "empresario" y "famoso" y a ellos les tienen que caer bien, porque todo es sonrisas y éxito y eventos y todos somos todos. Pero no, no son todos porque detrás de la gente que lo mira con entusiasmo y envidia, detrás de los que le son burlones o indiferentes a ese espéctaculo, están los que lo combaten, los que se bajaron a tiempo y eligieron batallar desde sus propias trincheras y causas. Gente como Mick Farren que desde la música y la pluma le dio palabras a la emergente escena punk inglesa, con algo de visionario en todo ello, a través de discos, revistas, artículos y finalmente libros.
Las frías estadísticas indican que Mick Farren nació en 1943 en Cheltenham, Gloucestershire y luego se mudó a Sussex; dos de esos condados ingleses que apostaban con los de al lado a ver quien podía meterles más vocales a los nombres de sus ciudades. Más tarde enervados por el resultado y en plena emoción violenta por el alcohol barato se matarían unos a otros en grescas de proporciones épicas, que quedarían en la historia con el pintoresco nombre de "Las Revueltas Campesinas" porque cada tanto se cargaban alguno con título nobiliario para vengar tanta sangre derramada. Se les venía la monada. Finalmente Farren, de él hablamos, dejó la ciudad de las servilletas y se tomó el último tren a Londres, donde se asentó y comenzó su prolífica carrera como activista contracultural. En otras palabras, pasó a ser la voz que algunos jóvenes escuchaban en sus cabezas cuando sonaba "Agita más fuerte el brazo, hijo!!". Por ahí no era para tanto, pero es lindo el detalle de poético de un tipo manejando los designios del punk, siendo un movimiento mayormente anarquista, un loop de contradicción eterna, muy funny. Bueno, pero sí, Farren de algún modo capitaneaba alguna nave. Primero desde la revista "International Times" y casi a la par con una formación de música que curtían una onda medio comunitaria o algo así: The Social Deviants se llamaron primero, para luego perder lo social y ser simplemente The Deviants. En 1967, Farren sacó provecho de su amistad con un pibito millonario que conocía y tras manguearle la friolera de 700 pesos ingleses, sacó su primer disco con la banda en forma independiente. Contradicciones.
Este material vio la luz ese mismo año y se llamó "Ptooff!", ideal para decirlo con un alfajor de maicena en la boca. Su packaging original incluía un dibujo de gran extensión muy comic psicódelico pero de limpias líneas y algunas frases entre las que se destaca el parafraseo a Platón "When the mode of music changes, the walls of the city shake", además de las notas de John Peel, el de las sesiones. Todo muy lindo. El contenido fue señalado de muchas formas; el eslabón psych en la música británica, protopunk, garage, se menciona en la misma línea que Syd Barrett, Frank Zappa o The Stooges. Hay algo de cierto en todo esto. Descartando la intro al material que supone "Opening", todo empieza realmente con "I'm Coming Home" una canción que inicia como tantas de su época pero que poco a poco se va retorciendo en una sucesión de riffs y distorsión, mientras que el muchacho que nos canta se pone medio friki en su relato. Por el contrario "Child Of Sky" actúa como engañosa faceta buena de un marido golpeador y es casi acustica, tranquila y muy bella. Intrascendentea un poco "Charlie" para después entrar al desquicio nuevamente con "Nothing Man"; sonidos tribales, percución lejana, aire a ejecución y voces yendo y viniendo, la oscuridad acechando, discurso antisistema y coros en el fondo, hasta la llegada de las máquinas. Todo en casi cuatro minutos y medio. La vedette es "Garbage" y ahora si, lo que todos esperábamos, una oda a la basura y su valor cultural. Amor, rock, buenos arreglos y llega la paz instrumental de "Bun" que hace de ojo del huracán para la llegada de "Deviation Street": nueve minutos de bombardeos, guitarras, risas siniestras, como cuando tienen que ambientar una de esas sociedades futuristas distópicas en que una gran cara habla desde el cielo o una pantalla y seres humanos encadenados caminan juntando energón para una raza superior o algo así. Bueno, eso son solo los dos primeros minutos, porque después rockea un rato en una batalla incesante, la de la música por prevalecer en ese contexto de caos y destrucción de todo lo que conocíamos. Tal la batalla de Mick Farren.

Tracks:

01. Opening - 0:07
02. I'm Coming Home - 5:58
03. Child Of The Sky - 4:31
04. Charlie - 3:54
05. Nothing Man - 4:19
06. Garbage - 5:35
07. Bun - 2:40
08. Deviation Street - 9:01

Compresión: CBR 320 Kbps
Tamaño: 84 MB
Pass: somospacifistas
Dancing In The Street: "Deviation Street" (Sample)

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Opción 2

13 de septiembre de 2014

La Femme - Psycho Tropical Berlin (2013)


Let your pleasure be your guide. Hizo un gesto descuidado, haragán; apenas separó el brazo de la panza e inclinó la mano con desdén mientras sentenciaba -¿Vos te das cuenta que en este momento el mundo está haciendo así?- y siguió mirando al horizonte, donde el sol se metía en el mar. Cópernico y Galileo hicieron un choque los cinco, finalmente habían llegado a las masas ociosas de una playa ecuatoriana. ¿Qué les importa a uds.? Ah, no sé, es nuestro blog y pinta, chiva, calenchu. No, lo que quería figurar con esta anécdota que nos acaba de amenizar la introducción es que en una innumerable cantidad de veces no es necesaria la precisión quirúrgica, la formula exacta. Saber que se puede estar bien con algo que no era lo mejor en plaza pero cubría las necesidades mínimas de eficiencia, como tantos de nosotros. Entonces, por ser uno de los días más ociosos de la semana, vamos a dejarnos llevar por el placer ligero, como bien nos convidan en "Nikita", y surfear (guiño-guiño) por el único disco de esta banda que hizo un mix de cosas y sacó un disco muy las olas y el viento, pero desde un costado más urbano, con altas dósis de smog.
Todo comenzó algún tiempo atrás en la Isla del Sol acá a la vuelta de la esquina en terminos calendarios. Finalizaba la primera década del nuevo milenio y el guitarrista Sacha Got pasaba las horas libres propias de una juventud acomodada junto al también músico pero no de cuerdas sino de teclas, el keybordista Marlon Magnée, quien a su vez conocía a Sam Lefevre (bajo) y Noé Delmas (batería) de una escapada a París y lo que debe haber sido una cómica promesa de borrachos que dan rienda suelta a la desinhibición y se juran poner un Bar o tener una Banda, quedó con sentencia firme y un nombre elegido por fonética y sentido: La Femme; les encantaba como sonaba y en su generalidad le daba cierto halo de misterio, el que vive en el universo femenino. Les vamos a dejar pasar ese dato, como una licencia poética. Claro que en este punto podemos decir que los pibes, mucho misterio, mucho sonido, mucha poesía, pero en ese cuarteto no se veía una teta. Entonces salieron a buscarlas y a falta de una que los conformase para toda la eternidad, consiguieron cuatro féminas que pusieron sus voces al servicio de la banda: Clémence Quélennec, Clara Luciani, Jane Peynot y Marilou Chollet. Ya tenemos los chicos, ya tenemos las chicas y ahora solo faltaban las canciones que en cierta forma cargaban en su linyera.
Las influencias de esta banda son tan variadas que bien podrían agarrar la mitad de los artistas que están en la filita del costado, meterlos en la licuadora y obtendrían algo parecido a lo de estos chicos franceses. Si con esta figura culinaria tan didactica todavía no me creen, miren: Las chicas Yé-Yé (con temita dedicado y todo en "Le Blues De Françoise" donde también encontramos referencias a...) Serge Gainsbourg, que como todos sabemos atraviesa casi toda la música francesa de manera ineludible; The Beach Boys en su forma más surfer; parte del Krautrock, aquel que dota la electrónica con oscuridad en ciertos pasajes; Velvet Underground (cita musical a "Sunday Morning" incluida en "It's Time to Wake Up (2023)") y Young Marble Giants con "Nous Étions Deux" y "Saisis La Corde" en los momentos más minimalistas de dichas canciones hasta llegar a la parte más punki... y si siguen sin creerme, bueno viejo, son unos porfiados, allá ustedes, no van a llegar a ningún lado con ese carácter. De esta melangé (ay miralo al bobi, usa palabras en francés porque la banda es francesa)sale el muy bien llamado "Psycho Tropical Berlin" que es una danza de excesos, porque es muy cargado de nombre, porque es muy florido en su arte y porque es larguísimo, más aún en la edición doble deluxe con aeroventilas que aquí compartimos. Pero en ese tránsito hasta el agotamiento está esa sensación más visceral, de estar por un rato al palo, de ir a un ritmo que estabámos habituados a escuchar sin ningún café veloz de por medio, con máquinas, olas, oscuridad, danza, como un ritual a la puesta del sol pero muy 2.0. Y está bien. Porque es sábado, porque a veces está bueno relajar y escuchar un disco que se nos pasará algún día y entrará en los arcones del olvido; mientras tanto acá estamos, es un sábado más, como dice el tango.

Tracks Disc 1:

01. Antitaxi - 4:08
02. Amour Dan Le Motu - 4:39
03. La Femme - 3:01
04. Interlude - 2:39
05. Hypsoline - 3:16
06. Sur La Planche 2013 - 3:49
07. It's Time To Wake Up 2023 - 6:51
08. Nous Étions Deux - 6:08
09. Packshot - 2:55
10. Saisis La Corde - 5:29
11. Le Blues De Françoise - 4:37
12. Si Un Jour - 2:38
13. La Femme Ressort - 5:26

Disc 2 - Exhaustif:

01. Oh Baby Doll (Unreleased) - 3:08
02. Witchcraft (Unreleased) - 3:49
03. Witch Dub (Unreleased) - 3:49
04. Jaded Future - Future Las (Unreleased) - 4:14
05. Oceanside Seaside Resort (Unreleased) - 3:06
06. Welcome America - 2:26
07. Paris 2012 - 2:48
08. From Tchernobyl With Love - 4:02

Compresión: CBR 320 Kbps
Tamaño: 219 MB
Pass: somsopacifistas
Level Mad Max: "It's Time To Wake Up 2023" (Official VHS)

Opción 1

Opción 2

16 de agosto de 2014

El Ten Eleven - These Promises Are Being Videotaped (2008)


I know. I know. But it's his ship now, his command; he's in charge, he's the boss, the head man, the top dog, the big cheese, the head honcho, number one... ¿Qué es la "vida"? ¿cómo sabemos que algo tiene "vida"?. Prescindiendo de cualquier teoría creacionista, o al menos de su núcleo duro, es una pregunta que cuanto más cerca se está de responder, mayor espesura encuentra en el terreno para acceder a esa verdad. Para Aristóteles, que ese día se debe haber levantado medio sin ganas de pensar, era algo así como un fenómeno que no tenía explicación por fuera de si mismo, Santo Tomás from Aquino inauguró el "todo bicho que camina va a parar al asador" al decir que todo aquello que tiene movimiento por si mismo es vida. Descartes y Hume todavía se deben andar peleando por estas cosas y el desarrollo de la técnica permitió que nuevos descubrimientos sinteticen la magia de vivir en un par de cuestiones de nivel celular que no dejan de ser asombrosas pensadas en modo -uh que flá-.

1. La existencia de una membrana que separa a la célula de su ambiente circundante y le permite mantener su identidad bioquímica.

Kristian Dunn y Tim Fogarty llegaron por caminos separados a formar parte de la banda The Incredibles Moses Leroy (o The Soft Lightes posteriormente). Dunn, jugaba de local en Los Angeles, donde había tocado para Inch en los noventas y Fogarty venía de Pittsburg, llegaba a El.Ei tras varias changuitas de músico, en las cuales llegó a hacer buenas migas en Las Vegas con unos coreanos que regenteaban un casino ilegal y le daban un espacio para tocar. Kristian venía del indie, Tim del hip hop funkyado, L.A. los juntó y desde allí se asombraron uno del otro, descubrieron que sus caminos como dúo tenían más que ver con sus búsquedas musicales y decidieron escindirse de la banda que los protegía. Tomaron el nombre de un avión de lujo y se largaron. Así El Ten Eleven nacía y adquiría autonomía.

2. La presencia de enzimas, proteínas complejas esenciales para las reacciones químicas de las que depende la vida.

El Ten Eleven apenas cuenta con batería eléctrica y acústica que responde a los mandos de Fogarty, quien además se hace cargo de los sintetizadores, y un monstruo de dos cabezas formado por un 2 en 1 de guitarra y bajo junto a mil pedales que responden a los designios de Dunn. Solo con eso, o "con todo eso" según nuestra capacidad de asombro, el dúo trata de alejarse del math rock porque la categoría no les estaría gustando, para hacer un post-rock ambient, sin despreciar las melodías mas sutiles, lo que los aleja de la cuadratura del cuadrado para ponerlos en la línea de la redondez del triangulo, porque finalmente de eso se trata, de utilizar las herramientas más efectivas para explayarse sobre las diferentes formas musicales.

3. La capacidad de replicarse generación tras generación.

El año 2004 los encontró editando su primer disco, llevado adelante por ellos, en donde sorprendieron con un trabajo, atentos al adjetivo, piola. Porque tenía atmósferas agradables, levantaba cuando tenía que hacerlo y sabía manejar con criterio los momentos más experimentales sin desvaríos que buscasen el efectismo urgente. poco a poco Fogarty y Dunn iban poniendo los cimientos de una discografía sólida que no contaba con una construcción previsible, más bien lo contrario.

4. La posibilidad de evolucionar a partir de la producción de descendencia con variación.

Al disco debut que les atrajo la atención losmediosespecializados, le siguió Every Direction Is North tres años después. La espera trajo consigo la primer modificación en el sonar de El ten Eleven; Recreando atmósferas con mayor constancia, englobándolas en conjuntos de canciones, la banda daba el paso que tenía que dar. O mejor, el dúo daba un salto sonoro tan natural que si escuchamos los dos discos en continuado el cambio es tan fluido que no podemos menos que indicar el buen criterio a la hora de elegir la jugada, el gesto técnico celebrado condujo con la misma naturalidad al siguiente movimiento.
El origen de los nombres en los temas instrumentales es algo que o al menos una vez nos arrancó una reflexión. Si me preguntan a mi, el humor, el desvarío o la manija son las directivas imperantes. El Ten Eleven debe tener un sentido del humor muy agudo (su nombre es por L-1011, lo que explica su portada en el disco debut) y eso se transluce tanto en los nombres de sus otros trabajos como de sus canciones, punto extra. "These Promises Are Being Videotaped" es la versión gringa de "un día de estos te voy a grabar lo que decís" y cuenta con nombres como "Jumping Frenchmen of Maine" en clave heavy-funk o "I Like Van Halen Because My Sister Says They Are Cool", quizás la mejor canción de todas, donde nuestros sentidos no entienden nada, ganas de bailar, de apenas asentir lenta y repetidamente con la cabeza cual metalero poco convencido o simplemente de sonreír con un "lo hicieron de nuevo". Todo eso en una canción que no llega a los 4 minutos, así de buena es. Y allí empieza otro disco, lo que no quiere decir que la intensidad baje, porque a diferencia de sus trabajos anteriores el average de "These Promises..." es alto, es fuerte, es contagioso, es movimiento, es la vida aristotélica, la de Santo Tomás y la de la ciencia biológica. Es la incorporación de una canción de Radiohead, es autocelebración y es uno de los mejores discos de la banda, porque cuando antes de la media hora termine con la poderosa "Numb Tooth" sentimos ese milagro vital corrernos por el cuerpo y mucho mejor, la sensación de no querer alejarnos de ese sentir. Por suerte después vendrían dos discos más; Y dos EP que prácticamente construyen otro LP, en un milagro musical, científico, mágico, de asimilación y reproducción hacia el infinito.

Tracks:

01. Jumping Frenchmen of Maine - 5:10
02. I Like Van Halen Because My Sister Says They Are Cool - 3:54
03. Fat Gym Riot - 3:09
04. Adam and Nathan Totally Kick Ass - 4:26
05. K10 - 4:15
06. Paranoid Android - 2:16
07. Chino - 2:52
08. Numb Tooth - 1:40

Compresión: MP3 320 Kbps
Tamaño: 64 MB
Pass: somospacifistas
Cowboy Vivo: Showcito (Live in Seattle)

Opción 1

Opción 2

30 de julio de 2014

José Larralde - Y Un Porqué Sin Final (1975)


"A esto respondo yo que las objeciones que haces pueden volverse también contra ti, en su mayor parte, y que no proceden de ti sino de mí. Ni siquiera tu desconfianza por los demás es tan grande como mi desconfianza por mí mismo, en la que me has educado. Y no te niego hasta un cierto derecho a esa objeción, que además contribuye por sí sola a la caracterización de nuestras relaciones. Claro está que las cosas no pueden ajustarse en la realidad tan bien la una con la otra como los argumentos en mi carta, porque la vida es algo más que un rompecabezas; pero, gracias a las enmiendas que surgen de esta confesión, y que no puedo ni quiero extender hasta el detalle, se ha logrado, a mi parecer, algo tan próximo a la verdad, que podrá tranquilizarnos un poco a los dos y hacernos más fáciles la vida y la muerte."

                       Franz Kafka. "Carta al Padre" (noviembre de 1919)

"Tu alma puebla los desiertos,
y del Sud en la campaña
al lado de una cabaña
se eleva fúnebre cruz;
esa cruz, bajo de un tala
solitario, abandonado,
es un simbolo venerado
en los campos del Tuyú."

Bartolomé Mitre, "Santos Vega", en Rimas

Una patraña sobre una vuelta: Cuenta la historia que venía el linyera llenándose los pies de tierra por algún camino de campo, en la búsqueda de algún árbol para guarecerse del sol que calcinaba la llanura al mediodía. A lo lejos, divisa con su ojo adiestrado en el llano un oasis de hojas y sombra. “Un sauce”, piensa, y apura el paso como si fuera la última vez que vaya a disfrutar de una sombra “comodio’manda”. Al estar a unos pocos metros del reparo salvador (que resultó ser un Tala) nota que ya hay alguien allí apostado. Y cosa extraña: está tocando una zamba conocida y con mucha maestría. Lo extraño no era la zamba (porque era conocida) si no que estuviera tocando la guitarra y tan bien, sea quien sea, a esas horas del mediodía con un calor que rajaba la tierra. “Ave maría purísima”, ensaya gritar, pero le sale un graznido digno de un carancho. “Sin pecado concebida”, se escucha desde la sombra del tala. Por más que quiera y cogotee, el linyera no le alcanza a ver la cara del que está bajo el árbol. Ya más cerca, lo ve y casi sale corriendo, casi. No es que era tan feo, pero sí bastante feo. “Más que feo, raro, como si no le pudiera adivinar bien la cara”, piensa nuestro linyera, muy concienzudamente. “Puta, me insolé seguro”, cranea a continuación. “Buenas y santas”, ensaya con un poco más de entusiasmo. “Buenas, aparcero”, dice el “sin cara”, “pase y acomódese donde guste”, remata. Acto seguido, el linyera hace lo propio, se desparrama en el suelo y agradece a su compañero de árbol la buena atención. La cosa no pasaría a mayores si no fuera porque el linyera en su afán de abrir el diálogo pregunta el nombre del “sin cara”. “Juan sin ropa”, le contesta el “sin cara”. “No se aflija, compañero, usted no se acuerda de mí, pero nosotros ya nos conocemos”. Atónito es lo mínimo que se puede decir de la expresión de nuestro linyera, era la cara misma de la incredulidad. “Usted se equivoca, me temo, aparcero, yo no lo ví  en mi triste existencia a su persona”, dice el linyera. “Pero claro, que no se acuerda, Santos, yo mismo le di la ventaja de la desmemoria”. “¿Santos?”, pregunta, interroga, ensaya nuevamente con un hilo de voz, el linyera. “Sí, usted era Santos Vega, el payador invencible, a quién derroté en duelo singular de payada hace ya unas cuantas leguas de camino y muchos años más”. El linyera, quien efectivamente no recordaba ni siquiera su nombre, solo el ir y venir por el campo, esquivando poblados grandes, solo acercándose a los más chicos para hacer una changa y conseguir algo de comida, tuvo un solo sentimiento, para ser exactos una sola sensación en ese día de calor extremo en el campo bonaerense, sintió como se le erizaban los pelos de la nunca en un escalofrío que le llegó a helar la sangre, y ahí algo se acordó: “es como si hubiera visto al mismísimo diablo”.

Mirá la que te traigo, che!!!... Y al cuarto día despertó entre los incrédulos… Ejem, sean UDs. Bienvenidos a este eclecticismo sin par, a este vaivén de estilos, a este devenir contante de proezas dignas del equilibrista del circo más rasca, al humilde sitio que peca de melómano y sin embargo nunca expía sus culpas, sean UDs., Bienvenidos y sin más dilaciones al blog loco que hemos dado en llamar (J.P. Sastre y quien escribe)… Sacudiendo la colina… Telúrica.
Venimos de puro rock sureño (del norte) ahora pasamos a mirarnos el ombligo nacional… la cosa es así, como a mí me gusta el rock (jazz, blues, metal, etc), a mi viejo le gustaba el folklore; cualquier folklore no, el folklore sureño, el de los cantores sureños, esos que cantan solitos y solos con la guitarra y dan más pena que un pajarito muerto. Son esos tipos que abundan a montones al sur de la provincia de Buenos Aires y son marca registrada por esos lares. Para quien no lo conoce José Larralde es como un tío severo (el tipo te va decir que su carácter es “podrido”) que sabe tocar y cantar como pocos (oriundo de Huangelén, partido de Coronel Suárez, Pcia. de Buenos Aires), de esos que si no hacés silencio cuando toca, se pudre todo, te reta (además de hacerte pasar un momento incómodo) y es capaz de irse. Este gaucho cabrón (es con cariño, che) tiene más discos que los muchas bandas de rock, una historia digna de contar (que incluye a Jorge Cafrune, entre otros) un voz (tan poderosa, pero tan poderosa) que te paraliza en su potencia y unas letras que reflexionan desde cuestiones metafísicas hasta cuestiones referidas al mate o al cigarrillo, todas de muy buenas a geniales. Ahora, por qué se me da por postear un disco de folklore, bueh, como les decía, por mi viejo. Él fue quien me dijo alguna vez, “escuchá esto y vás a ver lo que es un cantor y no esas latas que escuchás vos” (casi literal, sin exagerar y seguramente a más de uno le pasó). Y lo hice, es más, este disco se lo regalé y por esas cosas de la vida, volvió a quien escribe. Y acá está, para que le entren con ganas y gusto. Si quieren conocer al cantor acá les dejo una de las pocas entrevistas que ha concedido el aludido (porque Larralde no da entrevistas, casi que no hace falta aclararlo; créditos al entrevistador, muy interesante por cierto), pueden estar de acuerdo, o no, pero no podrán negar que tiene voz propia (y unas cuantas “verdades” dirán los exégetas). En fin, el disco es una muestra acabada de lo que es capaz Larralde; hasta la tapa tiene algo muy paisaje bonaerense (una flor de cardo, carajo), arranca con un poema “Elogio de la soledad”, tema recurrente del gaucho bonaerense, pero no por eso menos genial (temazo se podría decir), arranca diciendo: “en la barra de un bar”!!!... (Y dice también: “todos estamos solos, juntos o aparte de los demás”). Continúa con una milonga (Milonga de gurí) que si no le encuentran “onda” o un sentido puramente campero (muy campero, muy), están escuchando otro disco; pasa por recitados, valcecitos y otros poemas y llega convencerte de ida y vuelta.
“Que triste que es cantarle al viento cuando hay que cantarle al hombre, menos mal que el viento sabe demasiado pa’ que se asombre…” (Sobre la cruz del olvido). Esas cosas te podés cruzar mientras transitas el disco. Seguramente les parecerá difícil si no estás acostumbrado al estilo, puede que digan “esto no es para mí” y puede que tengan razón (aunque si lo pensáis un poco nomás, Larralde tiene más rock que muchas bandas que así se autobautizan, hasta metal diría, pero me gritarán exagerado y hereje, y tendrán razón). Pero, y acá es cuando me caliento, no me vengan con el “poeta” ese de Guatemala luego de escuchar “Si tu lloras de pena”, no me vengan eh!!!. Y pa’ cerrar, nada mejor que un tema bien arpegiado, “Noche y camino”, para los nocturnos-nostálgicos-enamorados-y-caminantes. Sin más, me retiro por donde vine, les dejo esta cosita que me vino por pura enseñanza paterna (y siempre agradeceré), les dejo nada más y nada menos, que ninguna respuesta, solo un porqué sin final.

Tracks:

01. Elogio de la Soledad - 05:16   
02. Milonga (De Guri) - 03:06
03. De la Tarde Final - 02:18
04. Sin Despues - 03:15
05. Como Dos Rejas - 02:10   
06. Pa' la Cinchada - 03:14   
07. El Tamayo - 03:22           
08. Sobre la Cruz del Olvido - 05:06           
09. Si Tu Lloras de Pena - 02:34        
10. Bajo Este Cielo - 02:08   
11. Trabanco - 04:15   
12. Noche y Camino - 04:35

Compresión: CBR 320 Kbps
Tamaño: 88,6 MB
Pass: somospacifistas
Lo filmaron si que sepa (si no se arma, je): José Larralde en vivo (recital completo)

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26 de julio de 2014

Gov't Mule - Gov't Mule (1995)


"Hasta el fin", dije temblorosamente. "Oí sus últimas palabras...". Me detuve lleno de espanto.
-"Repítalas", murmuró con un tono desconsolado. "Quiero... algo... algo... para poder vivir."
-"Estaba a punto de gritarle: "¿No las oye usted?". La oscuridad las repetía en un susurro que parecía aumentar amenzadoramente como el primer silbido de un viento creciente. "¡Ah, el horror! ¡El horror!.

                         Joseph Conrad. "El corazón de las tinieblas".

Descargo de un científico idealista y cabrón (anotaciones encontradas en un cuaderno de notas en algún lugar del conurbano bonaerense) - Primera Parte:
                                      "Pero qué poca inteligencia le damos a nuestros ancestros, a los que vivieron antes que nosotros, a los antiguos. Claro, como vivieron en un mundo no informatizado, nos consideramos el punto culminante la evolución en los saberes. Nunca se supo más que ahora, nos repetimos como un mantra para convencernos de nuestra sapiencia y así poder vivir. Piensen por un momento todo lo que perdimos con el incendio de la Biblioteca de Alejandría, imaginen. La velocidad nos hizo arrogantes y allí radica el síntoma de nuestro tiempo. Con la velocidad vino la obsolescencia  programada y vino un mundo que se vence mientras estas leyendo estas líneas. Los antiguos supieron algunas cosas que quizás nunca imaginemos. Claro que más fácil y tranquilizador es pensar: no, no pudieron hacerlo, porque la ciencia actual no puede hacerlo. Pero nos olvidamos de algo: la verdad científica es momentánea, es casi un espejismo, es históricamente provisoria. Entonces: NO, repito, NO es lógico pensar que porque la ciencia no puede realizar tal o cual experimento o viva experimentando y llegue a callejos sin salida, nadie lo puede hacer. Tranquilamente podemos pensar que esa verdad que hace andar o permite realizar cual o tal proeza técnica no es asequible hoy por la ciencia, pero sí lo fue por alguna sociedad pasada. Las premisas científicas son perfectibles, siempre podemos desarrollar un método mejor, experimentar más acertadamente, y así; pero la verdad (científica) siempre es provisoria. ¿Y si una de esas verdades provisorias fue alcanzada antes de nuestro tiempo y luego desaparecida junto a la civilización que la alcanzó?. No, no podemos pensar así, dirá alguno, porque nos haría menos geniales de los que nos creemos. Por ello, no se lo endilgamos a la ciencia (porque esta es amoral) y no puede explicar lo que no sabe, pero sí le buscamos una explicación, una mágica, increíble, no lógica; la más común: es obra de los extraterrestres (llámenseles como gusten: aliens, ETs, Annukakis, reptilianos, etc). Esa, además de ser la raíz de todas las conspiraciones, es el tema principal para explicar todo lo que no puede la ciencia (pero sí los Dioses, claro está). Muchachos, la Iglesia Católica acepta la Teoría de la Evolución, no es joda, con unos agregados que sirven a la institución, comprensiblemente. Ok, ataquemos la Teoría de la Evolución entonces, pregonan los amantes de lo extraterreno; pero ellos no quieren entender que “teoría” en ciencia no es un conjunto de frases dichas al azar y unidas por el relato de alguien. ¿Que la Teoría de la Evolución tiene lagunas?, pero claro que tienes lagunas, ningún estudio de tal magnitud fue terminado de una día para otro. Y así  seguimos, nos peleamos con el conocimiento científico y nos abrazamos con la desinformación veloz e increíble de todos los días. Y nos llenamos la cabeza de pavadas, y peor aún, las repetimos a otros, las reproducimos en todos los formatos que en la coyuntura existen para así llegar a todos y más lejos aún".
Nota: continuará...

Say yes!! Excesos, Excesos!!!... ejem… Sean uds bienvenido una vez más a esta locura conceptual que hemos (me and J.P Sastre) dado en llamar… Sacudiendo la Colina!... sureña.
A un servidor no le gusta irse, pero sí le gusta regresar y más si para esta ocasión procuré revolver en el arcón de los recuerdos (para el aniversario del bloguito!!), es decir, me puse a escuchar discos (no tan) viejos y rescaté cosas (para un servidor tan) geniales como para dejar por aquí. La primera viene por partida doble, dos discos dos.  Gov’t Mule es el apócope de Government Mule, una banda que nace por el parate discográfico de otra (The Allman Brothers band). Por ellos, tenemos esta maravilla sureña, rockera, blusera y jammera (¿?) que es la Mula… del gobierno. Los artífices de esta gran banda fueron Warren Haynes y Allen Woody, y sumaron al baterista Matt Abts y al bajista Andy Hess para darle forma a Gov’t Mule. El fallecimiento de Woody, dejó a Haynes (el que diga: ¿quién?, bueh, la revista de canto rodado le dio el puesto nro. 23 entre los 100 mejores guitarristas de all times, ¿es poco?, no jodan) al mando del asunto. Pero acá traemos la primera etapa de la banda, y exactamente el primer disco de estudio, el hómonimo, el que sacaron porque los hermanitos Allman no trabajaban en ningún material nuevo (o el momento en el cual estos muchachos tenían unas ganas bárbaras de tocar y grabar algo). Fue en 1995 cuando plasmaron en el estudio, tocando en vivo el disco (un tema grabado tras otro), este ejercicio de cómo hacer un jam, una improvisación de rock-blues sureño y que suene como canciones, tenga onda, sea fiel al estilo y además “sea rock”. Todo mérito de Haynes y compañía. No es menor el dato de que Haynes se haya unido a los Allman bros, el tipo sabe cantar y tocar la guitarra como dicta la escuela austral (“del norte”) del blues. Y cuando se le da por pasar por el rock te deja moviendo la patita con dos notas y un verso haciendo juego.
Arranca la intro y ya sabemos que esto será “en tu cara”, nada de medias tintas o hacerse el otario. Esto es música con una tradición enorme y puede que a cualquiera el sayo no le quepa. Estos tipos no se sonrojan y te dejan con la boca abierta, “Rocking Horse” es una declaración de principios estilísticos, mucho blues-rock, improvisaciones copadas, solos de antología y la garganta de Haynes poseída. Se podría describir el primer disco de Gov’t Mule con los arreglos nomás, son gloriosos. De esa forma, no decís nada y abrís un gran interrogante. Pero realmente los arreglos son grandiosos, gloriosos, es como que los escuchaste antes, los conocés, los tenés internalizados, son parte de tu historia musical, sin embargo, los escuchás en “La” mula y lo primero que pensás es: cómo carajo les quedan tan bien a estos tipos. Hagan la prueba y luego me cuentan. Piensen si esos yeites, esos arreglos no los escucharon antes y luego piensen si en otra banda serían una porquería repetitiva. Eso se llama, pura y llanamente, oficio. Sinceramente, cada vez que escucho este disco, no dejo de maravillarme con las cosas que le encuentro. En estas últimas escuchas me obsesioné con “Trane”. Es música en consonancia con el entorno, no puedo creer lo que hacen estos tipos cuando se cuelgan a zapar, es una maravilla de la naturaleza. Ahora, si querés “onda”, lo que se dice “cool”, pasate por “Mule” y luego me contás. En fin, no los atosigo más, sigan haciendo lo que estaban haciendo, denle una escuchadita a Gov’t Mule y se encontrarán con algo que no podrán dejar. Dedico este post (con “Painted Silver Light” y “Mr. Big” de fondo) a unos tipos que son parte de algo más grande que cualquier cosa: String, Tex Tex, Mr. Tank, Le Chief y el Enorrrmmee… J.P. Sastre… Por amistad y, como siempre decimos robándole al uruguayo, Gracias por el fuego.

Tracks:

01. Grinnin' in Your Face - 01:35
02. Mother Earth - 08:13
03. Rocking Horse - 04:06
04. Monkey Hill - 04:40
05. Temporary Saint - 05:44
06. Trane - 07:28
07. Mule - 05:39
08. Dolphineus - 02:03
09. Painted Silver Light - 07:07
10. Mr. Big - 06:06
11. Left Coast Groovies - 06:52
12. World of Difference - 10:15

Compresión: CBR 320 Kbps
Tamaño: 152 MB
Pass: somospacifistas
Una declaración de principios: Gov't Mule - Mule (Live)

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Gov't Mule - Dose (1998)


"La voz de Hákim ensayó un engaño final. "Vuestro pecado abominable os prohíbe percibir mi esplendor..." comenzó a decir.
No lo escucharon, y lo atravesaron con lanzas."

Jorge Luis Borges. "El tintorero enmascarado Hákim de Merv" en "Historia universal de la Infamina"

Descargo de un científico idealista y cabrón (anotaciones encontradas en un cuaderno de notas en algún lugar del conurbano bonaerense) - Segunda Parte:
                              "El ejemplo más acabado de todos: las pirámides de Egipto fueron construidas por una inteligencia extraterrestre. Es tan genial esta teoría como absolutamente pelotuda. Porque parte de la premisa: si en la actualidad no la podemos reproducir, menos la pudieron hacer los antiguos egipcios. Es decir, no solo menosprecian el saber de los antiguos, sino que le endilgan a la ciencia la difícil tarea de explicar todo, absolutamente todo; y eso no se puede. Porque si hubiéramos llegado a dominar todo el conocimiento posible, hubiéramos abierto las puertas de la percepción y pudiéramos “ver” realmente lo que  la “cosa es”, estaríamos muertos de aburrimiento (además de haber encontrado un método y una metodologías perfectas para adquirir conocimiento). No se pretende aquí entronizar a la ciencia, si no que se busca dejar al desnudo la inviabilidad de la explicación "alien" (la duda siempre será tal, hasta que sepamos lo contrario, pero la duda o la posibilidad de la duda nunca es una explicación). Es simple, no tienen pruebas (o si “las hay” son de poca veracidad o directamente montajes, truchadas, etc), y si no se pueden evaluar pruebas, serán todas conjeturas en el aire (o mejor, youtubianas o “cósmicas”, o más allá y al infinito, bleh) y por lo tanto, esas conjeturas no se pueden convertir en “teorías científicas” y mucho menos en una verdad alternativa. La ciencia es imperfecta porque no puede explicar todo, pero eso no quiere decir llenar lo que no se puede explicar con... extraterrestres ...ó Dios. A favor de la ciencia está el hecho de la divulgación y la evaluación de los datos entre los científicos (una tarea necesaria y obligatoria entre quienes se dedican a esto) para así comprobar, experimentar, criticar, sopesar (con conocimiento de los métodos y las metodologías usados) si lo que se expone en un trabajo, paper, estudio es veraz, cierto y no es refutable. Obviamente, tampoco se busca idealizar a la ciencia, porque también debería ser desinteresada en sus hallazgos e investigaciones (cosa que muchos científicos, laboratorios y empresas científicas se empeñan en no cumplir). Por todo lo anterior, pensemos, evaluemos, critiquemos, leamos, investiguemos un poco más y no demos explicaciones simplistas; dejemos de restarle mérito a las viejas civilizaciones y busquemos aprehender de ellas; tenemos todo el tiempo que transcurrió, tenemos a la historia (que también es una ciencia, como método científico y todo) como aliada. Tratemos de no repetir errores y evitar las causas de por qué cayeron esas civilizaciones; aprendamos que la ciencia ficción especula (y tiene grandes autores, que cosa extraña no encontramos entre los conspiracionistas, porque creen que lo que dicen es “serio”) y anticipa, pero es literatura, no ciencia. Y por último, si proponen una supuesta “versión de los hechos que nos enseñaron”, háganlo en serio, respetando el saber acumulado durante siglos y no nos traten de ingenuos; es verdad que nos falta mucho por aprender, somos consciente de ello, pero no son ingenuidad (si bien pequen de serlo) la curiosidad, la racionalidad (aunque produzca monstruos) y la imaginación.
Hasta acá el descargo, hasta aquí la diatriba, ya tendrán noticias mías, desde la real experiencia y no desde el espacio exterior".
(Nota de la transcripción: fuentes de allegados cuentan que el investigador en cuestión desapareció sin dejar rastros camino a la ciudad de Bolívar. Su paradero es al día de hoy, desconocido).

Say fuck all!... y ejem… Sean uds Bienvenidos a este mes aniversario que con el amigo J.P Sastre hemos dado en llamar: Sacudiendo la Colina… Sureña 2, the revenge.
Resulta complicado luchar contra muchas cosas a la vez; pero una de las cosas más complicadas debe ser desdoblarse mental/musicalmente para ponerse a escribir un post (que pocos leerán, je) que verse sobre una banda que quizás en el momento que te decís: “estaría copado postear esto, che”, no estabas escuchando precisamente ese estilo musical. Tarea doble la del redactor que tiene que darle a las teclas para dejarles en claro de qué viene la cosa cuando en su cabeza suena otra cosa distinta que está dando vueltas en las neuronas y lo cual es imposible dejar de lado. Sin embargo, acá estamos no para hablar de lo último de tal o cual locura noruega que anda por allí, si no y… Cómo habrán leído (je) en el post de arriba, Gov’t Mule es la banda comandada por Warren Haynes que nos deleita con blues, rock, improvisaciones, todas tamizadas por un aire sureño (del norte) que encandila. Acá tenemos en las manos, el segundo disco, Dose, el que es más cancionero, un poco menos “jam” y que no tiene desperdicio alguno. Desde  el comienzo de “Blind Man in the Dark” ya sabremos lo que nos espera en esta entrega de “La” mula: guitarras al frente, la voz del enorme Warren y un estribillo que se queda clavado en la memoria por un largo tiempo. Y así, luego de ese fuego inicial, continúa Dose con un tema más “reposado” con un bajo que te marca el ritmo y un “in crescendo” que en cualquier momento explota; que solo por dios!!!!; en fin, "Thorazine Shuffle". Y claro, como no quererlos a estos tipos, “Thelonius Beck” es una oda al jam blusero, ortodoxo, aceitado, rítmico, cuadrado, yeitero, instrumental y un largo etc; pero funciona y de manera tan perfecta, que asusta. “Game Face”, se presenta a sí misma con ese bajo aristocrático y esa guitarra que destroza el silencio, con un Haynes arriba, bien arriba y a medio tiempo, una delicia cuando clavan esos arreglos old school, una delicia de canción. Y ahora que me estoy dando cuenta, estoy picando todo el disco. Mejor resalto un par más y los dejo a uds, porque si no es apología. En el resto del disco, hay temas reposados, “baladescos”, oscuros como solo el blues-country puede ofrecer.  De todas maneras, tengo que destacar tres temas más, el primero es “John The Revelator”, una "traditional" que hicieron todos, absolutamente todos, pero en manos de estos tipos, es oro en polvo, por favor… ¡QUE onda, por dios!... El otro tema es “Raven Black Night”, una maravilla casi acústica que se va tejiendo sola, que no deja respiro, que asedia cualquier análisis racional; en serio, díganme que no es una oda al buen gusto, díganme. Por último, tenemos la versión de los cuatro de Liverpool, “She Said, She Said”; muy acertada interpretación de Haynes y cía, que me da pie para dedicarle este post a un tipo que no está más (y eso hace difícil que lo vaya a leer) pero que cuando le pasé este disco, no me lo quería devolver, tardé bastante tiempo en convencerlo de lo contrario (o hasta que se agendó el disco para su colección), lo logré y acá está para que uds lo sopesen, lo escuchen y lo disfruten, porque realmente estos son discos para disfrutar; tipos que saben tocar, haciendo lo que mejor les sale, tocando buena música, sacudiendo atemporalmente la colina… sureña. Un brindis para el bloguito y su aniversario!...

Tracks:

01. Blind Man in the Dark - 06:47
02. Thorazine Shuffle - 06:46
03. Thelonius Beck - 03:33
04. Game Face - 07:55
05. Towering Fool - 06:22
06. Birth of the Mule - 06:41
07. John the Revelator (traditional) - 03:49
08. She Said, She Said (Lennon–McCartney) - 6:57
09. Larger Than Life - 05:13
10. Raven Black Night - 05:29
11. I Shall Return - 05:40

Compresión: CBR 320 Kbps
Tamaño: 147 MB
Pass: somospacifistas
Puff y más puff: Gov't Mule - John The Revelator (Live)

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